jueves, 21 de enero de 2021

Vamos a juagar Yu-Gi-Oh Duel Links y seguir Parasite... y quizá algo más

Complejo de... ¿Qué?

Ayer tuve una experiencia, un poco antes de comenzar a "stremear" que me movió el tapete porque me etiquetaron de la siguiente manera: "Complejo de superioridad". Y eso me hizo ruido porque hace algunos años me dijeron eso y me la creí. ¿Cuáles fueron las consecuencias? Agacharme para no ser eso que me dijeron.

Así como hay complejo de superioridad, hay complejo de inferioridad. Entonces nos enfrentamos a tres conceptos "complejos": complejo, superioridad e inferioridad.

De entrada hablar de un complejo como el Edipo o Electra o cualquier otro que fueron planteados un poco antes, durante y después del Psiconanálisis, nos describen de manera cercana a procesos en el consciente, subconsciente y más componentes de nuestra psique para explicar el por qué de lo que pensamos, nos conducimos, etc. A veces hago la comparación que el hablar de un complejo, es como hablar de un síndrome. No se parecen en nada pero las dos tienen una premisa similar:  Están construidos de varias partes conocidas y algunas desconocidas y por ello de su "complejidad".

Ahora pasemos a los conceptos superioridad e inferioridad. De entrada vemos que son conceptos, a primera vista opuestos, por lo tanto son conceptos que nos permiten abrir un abanico aún más amplio de la complejidad que las interrelacionan. Así que en resumen y ya con palabras menos rebuscadas puedo decir:

¿Qué es complejo? ¿Qué hay entre inferioridad y superioridad? ¿En qué parte se relacionan? ¿En qué parte se separan?

Cuando comencé a cuestionar adjetivos calificativos que parte de conceptos tan complejos usados como lenguaje común para ofenderme, me hace pensar que tengo mucho qué cuestionar, investigar, ignorar, pensar... antes que sentir, saber de dónde viene la ofensa y así no "engancharme" en preguntar por qué la otra persona quiere ofender.

Cuando utilizamos conceptos como adjetivos, pensamos que eso nos hace ser más que el otro porque el etiquetar, juzgar, comparar, suponer, etc. es violencia simbólica, verbal, psicológica, etc. y si caemos en el juego jamás se terminará. Si alguien te ofende con conceptos, y los más comunes son con conceptos psicológicos, mejor respira, pon límites, retírate e investiga los conceptos con los que intentaron ofenderte, no las razones de la persona violenta. Aprenderás a manejar situaciones similares en el futuro y dejar que el tiempo permita al agresor hacer lo mismo: investigar y saber que ser ignorante es lo mejor del mundo porque es el inicio de aprender, sin ofender.

lunes, 18 de enero de 2021

Lavando Trastes

Hace unos meses tuve que salir de casa porque emocionalmente no estaba bien. Aun así, no me fui tan lejos de casa, porque mi salud no era tan buena (a la fecha no es tan buena). Lo principal de la historia es que, al llegar a lo que sería mi "cuchitril", tuve que hacer cosas que no hacía cotidianamente. Sí, y no porque no lo supiera hacer, sino que no me gustaba (a veces no me gusta a la fecha). ¿De qué hablo? Lavar trastes.
Con los años me di cuenta que eso de lavar, no era lo mío. Lo que me gustó y sigue el gusto, es por cocinar, pero lavar, la verdad, no tanto.  Las cosas no pueden quedarse así y por arte de magia solucionarse, así que el "poner manos a la obra" fue una necesidad. Me di cuenta que lo sabía hacer, pero no lo hacía por "hueva". 

¿Qué cambió mi manera de ver al "lavar" para hacerlo con gusto? La necesidad. Eso es algo que tenemos muy presente todos los días pero ignoramos por decisión, aunque lo justifiquemos de mil maneras distintas. La necesidad es el inicio y la construcción de la experiencia es una tarea que permite "tomarle cariño" a la tarea. Así es, el ambiente es importante para que las cosas sean llevaderas al punto del disfrute.

El lavar trastes se convirtió en una actividad necesaria para saber que se "hizo algo durante el día" porque el no hacerlo provoca molestia cuando se quiere preparar el desayuno, cuando ya está el desayuno o se quiere comer algo extra al desayuno (lo mismo pasa con el almuerzo, la comida y la cena). Así que el lavar los trastes es esencial para tener la calma necesaria en los lugares de trabajo modernos, es decir, las casas.

Si no has lavado trastes, te invito a que lo intentes, verás pronto las ventajas que trae consigo. Si de plano no te gusta la experiencia, busca otra actividad en casa qué hacer, porque la pandemia va para largo.  Pero te comparto un consejo: "Trata de verlo como una inversión". ¿Por qué una inversión? Sí, porque cuando sea un servicio de alta demanda y caigas en la oferta, lo pienses y te ahorres una "lanita", y mejor aún, quizá sea el inicio de ese negocio que tanto habías esperado.

sábado, 16 de enero de 2021

Entrando al Salir

Inicio un blog. No sé cuántos he comenzado desde que descubrí Blogger. Lo que sí sé es que cada uno tenía una intensión diferente, pero la idea primaria para iniciar un blog hace más de 10 años fue: "Espero no lo lea nadie".

Es importante escribir, y es tan difícil hacerlo aun y cuando la necesidad de hacerlo sea tan fuerte que el estrés aumenta por no poder comenzar. ¿Te ha pasado? Sé que sí, aunque lo niegues, y es normal, lo he hecho por más de diez años.

Tengo agorafobia y es una explicación y etiqueta que calma y presiona al mismo tiempo. Desde la vista de personas que no lo han tenido y quienes lo han superado esto debería ser temporal y basta con voluntad para salir de nuevo. Eso lo he intentado por muchos años pero, lo "chistoso" ha sido que para salir, he tenido que hacer lo que por años he evitado: Entrar en mí.

La vida parece ser una gran paradoja, una gran contradicción. Es cierto, paradoja y contradicción, aunque se parecen, no son la misma cosa, sin embargo, la sensación es parecida y al inicio sale un enunciado recurrente: "No sé qué hacer".

Quiero sólo escribir para compartir lo que me pasa día a día. Quiero superar la agorafobia. Quiero salir y vivir. Y quiero hacerlo y creo saber cómo: Aprender cada vez de lo que tengo.

Por años he evitado "saber" porque temía que, esa información provocaría más problemas. Hoy, pienso, he perdido el tiempo. ¿Recuerdas que escribí que la vida es contradictoria? Bueno, pienso que he perdido el tiempo pero a la vez pienso que no ha sido así. Sé que es confuso. Imagínate cómo está en estos instantes mi cabeza y te aseguro que, aunque lo ignores, pasas por esto más seguido de lo que recuerdas.

"Espero nadie lea este blog". Es lo que escribo cada que inicio un blog nuevo. Cuando en realidad quisiera que, alguien, alguien lo leyera y se de el milagro que espero desde hace años: "Te he leído, creo puedo escuchar". Y entonces, sólo entonces de el primer paso, sí, algo así como entrando al salir.